Elegir crecer como persona
No creo en metas específicas. Scott Adams dijo algo famoso: “Crea sistemas, no metas.” Usa tu juicio para descubrir en qué tipos de entornos puedes prosperar, y luego crea un entorno a tu alrededor para que estadísticamente tengas probabilidades de tener éxito.
El entorno actual programa el cerebro, pero el cerebro inteligente puede elegir su próximo entorno.
No voy a ser la persona más exitosa del planeta, ni quiero serlo. Solo quiero ser la versión más exitosa de mí mismo trabajando lo menos posible. Quiero vivir de una manera tal que si mi vida se repitiera 1.000 veces, Naval tenga éxito 999 de ellas. No es multimillonario, pero le va bastante bien cada vez. Puede que no haya dado en el clavo en todos los aspectos de la vida, pero establece sistemas para que fracase en muy pocos ámbitos. [4]
Recuerda que empecé siendo un niño pobre en India, ¿verdad? Si yo pude lograrlo, en ese sentido cualquiera puede. Obviamente, tenía todas mis extremidades, mis facultades mentales y sí tuve educación. Hay ciertos requisitos previos que no se pueden soslayar. Pero si estás leyendo este libro, probablemente tengas los medios necesarios a tu disposición: un cuerpo que funciona y una mente que funciona. [78]
Si hay algo que quieras hacer más adelante, hazlo ahora. No existe el “más adelante”.
¿Cómo aprendes personalmente sobre nuevos temas?
Principalmente me quedo con los fundamentos. Incluso cuando aprendo física o ciencias, me ciño a los conceptos básicos. Leo conceptos por placer. Es más probable que haga algo que tenga aritmética que cálculo diferencial. No voy a ser un gran físico a estas alturas. Quizás en la próxima vida o mi hijo lo hará, pero para mí ya es tarde. Tengo que quedarme con lo que disfruto.
La ciencia es, para mí, el estudio de la verdad. Es la única disciplina verdadera porque hace predicciones falsables. Realmente cambia el mundo. La ciencia aplicada se convierte en tecnología, y la tecnología es lo que nos diferencia de los animales y nos permite tener cosas como teléfonos móviles, casas, coches, calefacción y electricidad.
La ciencia, para mí, es el estudio de la verdad; y las matemáticas son el lenguaje de la ciencia y de la naturaleza.
No soy religioso, pero sí soy espiritual. Para mí, lo más devoto que podría hacer es estudiar las leyes del Universo. La misma chispa que alguien podría sentir en La Meca o Medina postrándose ante el profeta, yo la siento con esa misma sensación de asombro y de pequeñez cuando estudio ciencia. Para mí no tiene parangón, y prefiero quedarme con los fundamentos. Esa es la belleza de leer. [4]
¿Estás de acuerdo con la idea de que “si lees lo que todo el mundo lee, vas a pensar lo que todo el mundo piensa”?
Creo que casi todo lo que la gente lee hoy en día está diseñado para obtener aprobación social. [4]
Conozco personas que han leído cien libros regurgitados sobre evolución y nunca han leído a Darwin. Piensa en la cantidad de macroeconomistas que hay. Creo que la mayoría ha leído montones de tratados de economía pero no ha leído a Adam Smith.
En cierto nivel, lo haces por aprobación social. Lo haces para encajar con los otros monos. Te adaptas para llevarte bien con el rebaño. Ahí no están los réditos en la vida. Los réditos en la vida están fuera del rebaño.
La aprobación social está dentro del rebaño. Si quieres aprobación social, desde luego lee lo que lee el rebaño. Se necesita cierto nivel de contrariedad para decir: “No. Voy a hacer lo mío. Independientemente del resultado social, aprenderé cualquier cosa que me parezca interesante.”
¿Crees que hay algo de aversión a la pérdida ahí? Porque una vez que te desvías, no sabes si te estás desviando hacia un resultado positivo o negativo.
Absolutamente. Creo que por eso las personas más inteligentes y exitosas que conozco empezaron como perdedores. Si te ves a ti mismo como un perdedor, como alguien que fue rechazado por la sociedad y no tiene un papel en ella, entonces harás lo tuyo y es mucho más probable que encuentres un camino ganador. Ayuda empezar diciendo: “Nunca voy a ser popular. Nunca voy a ser aceptado. Ya soy un perdedor. No voy a conseguir lo que tienen los otros chicos. Solo tengo que ser feliz siendo yo.”
Para mejorar sin autodisciplina, actualiza tu imagen de ti mismo.
Todo el mundo está motivado por algo. Solo depende de qué. Incluso las personas que consideramos desmotivadas de repente están muy motivadas cuando juegan a videojuegos. Creo que la motivación es relativa, así que solo tienes que encontrar aquello que te apasiona. [1]
Esfuerzo y sudor, trabajo duro y sacrificio, mirar al abismo de frente. Todo forma parte de convertirse en un éxito de la noche a la mañana.
Si tuvieras que transmitirle a tus hijos uno o dos principios, ¿cuáles serían?
Primero: lee. Lee todo lo que puedas. Y no solo lo que la sociedad te dice que es bueno, ni siquiera los libros que yo te recomiendo. Lee por el mero placer de leer. Desarrolla el amor por ello. Aunque tengas que leer novelas románticas, novelas de bolsillo o cómics. No existe la basura literaria. Lee de todo. Con el tiempo, te irás guiando hacia las cosas que deberías y querrás leer.
Relacionadas con el hábito de la lectura están las habilidades de las matemáticas y la persuasión. Ambas habilidades te ayudan a moverte por el mundo real.
Tener la habilidad de la persuasión es importante porque si puedes influir en tus semejantes, puedes lograr muchas cosas. Creo que la persuasión es una habilidad real. Por tanto, puedes aprenderla, y no es tan difícil hacerlo.
Las matemáticas ayudan con todas las cosas complejas y difíciles de la vida. Si quieres ganar dinero, si quieres hacer ciencia, si quieres entender la teoría de juegos, la política, la economía, las inversiones o la informática, todas estas cosas tienen las matemáticas en su núcleo. Es el lenguaje fundacional de la naturaleza.
La naturaleza habla en matemáticas. Las matemáticas son ingeniería inversa del lenguaje de la naturaleza, y apenas hemos arañado la superficie. La buena noticia es que no necesitas saber mucha matemática. Solo tienes que saber estadística básica, aritmética, etc. Deberías conocer la estadística y la probabilidad al dedillo, del derecho y del revés. [8]