La felicidad es una elección
La felicidad, el amor y la pasión… no son cosas que encuentras: son elecciones que haces.
La felicidad es una elección que tomas y una habilidad que desarrollas.
La mente es tan maleable como el cuerpo. Gastamos tanto tiempo y esfuerzo tratando de cambiar el mundo exterior, a otras personas y nuestros propios cuerpos, todo ello mientras nos aceptamos a nosotros mismos tal como fuimos programados en nuestra juventud.
Aceptamos la voz en nuestra cabeza como la fuente de toda verdad. Pero todo eso es maleable, y cada día es nuevo. La memoria y la identidad son cargas del pasado que nos impiden vivir libremente en el presente. [3]