La felicidad requiere paz

¿Están interconectadas la felicidad y el propósito?

La felicidad es una palabra tan sobrecargada que ya no estoy seguro de lo que significa. Para mí hoy en día, la felicidad tiene más que ver con la paz que con la alegría. No creo que la paz y el propósito vayan de la mano.

Si es tu propósito interior, aquello que más quieres hacer, entonces claro, serás feliz haciéndolo. Pero un propósito impuesto desde afuera, como «la sociedad quiere que haga X», «soy el primogénito del primogénito de tal cosa, así que debería hacer Y», o «tengo esta deuda o carga que asumí», no creo que te haga feliz.

Creo que muchos de nosotros tenemos esa sensación de ansiedad persistente de bajo nivel. Si prestas atención a tu mente, a veces simplemente estás andando por la vida haciendo tus cosas y no te sientes del todo bien, y notas que tu mente parlotea y parlotea sobre algo. Quizás no puedes quedarte quieto… Está ese fenómeno del «siguiente» donde estás sentado en un lugar pensando en dónde deberías estar después.

Siempre es la siguiente cosa, luego la siguiente, la siguiente después de esa, y la siguiente después de aquella, creando esa ansiedad persistente.

Es más obvio si alguna vez simplemente te sientas e intentas no hacer nada, absolutamente nada. Digo nada, digo no leer un libro, digo no escuchar música, digo literalmente sentarte y no hacer nada. No puedes hacerlo, porque hay una ansiedad que siempre intenta hacerte levantarte e ir, levantarte e ir, levantarte e ir. Creo que es importante simplemente ser consciente de que la ansiedad te hace infeliz. La ansiedad no es más que una serie de pensamientos en cadena.

Cómo combato la ansiedad: no intento combatirla, simplemente noto que estoy ansioso a causa de todos esos pensamientos. Intento descubrir: «¿Prefiero tener este pensamiento ahora mismo, o prefiero tener mi paz?» Porque mientras tenga mis pensamientos, no puedo tener mi paz.

Notarás que cuando digo felicidad, me refiero a paz. Cuando mucha gente dice felicidad, se refiere a alegría o éxtasis, pero yo me quedo con la paz. [2]

Una persona feliz no es alguien que es feliz todo el tiempo.

Es alguien que interpreta los eventos sin esfuerzo de manera tal que no pierde su paz innata.